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24/2/17

O mio babbino caro - Oh, papaíto querido


He aquí el relato y significado de O mio babbino caro


Florencia 11 de septiembre de 1299, casa de Buoso Donati:

Lauretta y Rinuccio quieren casarse, pero la familia del joven se opone porque Lauretta no tiene dote y no pertenece a la antigua aristocracia florentina.
Los codiciosos parientes del rico Buoso Donati se reúnen en su lecho de muerte para llorar su fallecimiento e investigar los detalles de su testamento. Hay rumores en la ciudad de Signa de que el anciano ha dejado casi todo a un convento. Los familiares comienzan una frenética búsqueda del testamento por toda la casa, hasta que el joven Rinuccio lo encuentra, y logra que su tía Zita consienta que en caso de recibir la herencia se pueda casar con su amada Lauretta. Pero leen el testamento, y descubren que lo deja todo a los frailes del convento; frustrando así las esperanzas de toda la familia.
La única esperanza es que el padre de Lauretta, Gianni Schicchi haga algo para cambiar el testamento del fallecido tío de Rinuccio, Buoso Donati.
Gianni Schicchi, un astuto hombre hecho a sí mismo, les puede ayudar. Aparece Lauretta con su padre, pero Zita se niega a que su sobrino arruine su vida casándose con alguien sin dote. Gianni Schicchi, disgustado por la hipocresía y la avaricia de la familia aristocrática, está a punto de marcharse, pero Rinuccio le pide que les salve y finalmente, decide quedarse cuando Lauretta declara a su padre la intención de casarse con su amado, y le ruega: “O mio babbino caro , Oh papaíto querido”...
(Se arrodilla ante Gianni)
¡Oh, papaíto querido!                                              
Me gusta... ¡es guapo, guapo!                                  
¡Quiero ir a la Porta Rossa                                       
a comprar un anillo!                                                 
¡Sí, sí, allí quiero ir!                                                
Y si le amase en vano,                                             
¡iría al Ponte Vecchio, (Puente viejo)                      
pero para tirarme al Arno!(rio de Florencia)                                                      
¡Me consumo y me atormento!                                
¡Oh Dios, quisiera morir!                                         
¡Papá, piedad, piedad! 
 (Llora)                                                                       
 Aria “O mio babbino caro” 



...Dispuesto a ayudar a su hija en su amor por Rinuccio, Schicchi piensa un plan para hacerse pasar por el hombre muerto y así cambiar la herencia. El doctor llega para visitar a Buoso, pero la voz de Schicchi imitando al difunto convence al doctor de que el paciente está mejorando.
Schicchi dice a los familiares que envíen al notario y, vistiéndose con la ropas de Buoso, promete dictar un testamento nuevo que les favorezca. Los parientes tratan de conseguir la promesa de Schicchi de que les deje las mejores partes del patrimonio. El notario llega con testigos, y Schicchi haciéndose pasar por Buoso dicta la nueva voluntad: Deja a los frailes cinco liras y algunos bienes a cada pariente, sin embargo, la casa de Florencia, en la que están viviendo todos, la mula y los molinos de Signa deben ser dejados a su cariñoso amigo Gianni Schicchi. Es decir, se deja a él mismo lo más valioso. Los parientes están furiosos pero no pueden decir nada; Cuando el notario se va, se abalanzan sobre Schicchi llamándole traidor y bribón e intentan robar lo que pueden. Schicchi acaba expulsándolos de su casa.
Así, Lauretta ya tiene dote. Desde fuera, Rinuccio abre el gran ventanal y aparece Florencia bañada por el sol. Los dos enamorados se abrazan en en la terraza, ha triunfado el Amor, se podrán casar. Gianni los señala conmovido, gracias a su engaño los jóvenes amantes son felices, y volviéndose hacia la audiencia, pregunta si podría tener mejor fin el dinero de Buoso. Ante esto, pide el perdón y el aplauso del público.

-->Enlace al libreto de la ópera Gianni Schicchi
Autores: Giacomo Puccini (música) y Giovacchino Forzano (libreto). Año 1918.
Única comedia de Puccini, forma parte de “El Trittico” obra formada por tres óperas de un solo acto: “il tabarro” “Suor Angélica” y “Gianni Schicchi”.
Gianni Schicchi es una alegoría basada en “El infierno” de “La Divina Comedia”, obra de Dante Alighieri que exalta el triunfo celestial de la amada, la expresión de un amor que transciende las dimensiones físicas de este mundo y se convierte en pura espiritualidad.

25/10/11

Nessun dorma - Que nadie duerma

He aquí el relato y el significado de Nessun Dorma.

Pueblo de Pekín! Esta es la ley:

Turandot, la Pura, será la esposa de aquel que, siendo de sangre real, resuelva los tres enigmas que ella le propondrá. Pero el que afronte la prueba y resulte  vencido ofrecerá al hacha su cabeza soberbia.
Así reza el edicto impuesto por la bella pero fría y sanguinaria princesa Turandot y que ha llevado a la muerte a decenas de aspirantes subyugados por su inigualable belleza.
El príncipe Calaf se ha sometido a la difícil prueba y ha logrado resolver los tres misteriosos enigmas de Turandot. ¿Cuáles son?:

-¿Qué es lo que nace cada noche, muere cada amancer para renacer en el corazón? 
La esperanza.
-¿Qué brilla, es impetú y ardor como una llama, pero no es fuego? La sangre.
-¿Qué es como el hielo, pero te hace arder? El hielo que enciende tu llama: Eres tú Turandot.
Ahora le toca reclamar la mano de la fría princesa, quien ha quedado a merced del hasta entonces desconocido vencedor. Pero la derrotada princesa  rehúsa a cumplir con el juramento sagrado que la obliga a ser esposa del hombre que adivine sus enigmas, por lo que ruega a su padre, el emperador de China, que no la entregue al extranjero.
El desconocido príncipe, viendo temblar de miedo a la princesa por primera vez, le propone un enigma: “Mi nombre no sabes, dime mi nombre... dime mi nombre y al alba moriré”.
Nessun dorma (Nadie duerma) ¡Nadie duerma! Los heraldos de la princesa Turandot esparcen el decreto por todo Pekín. Nadie dormirá esa noche hasta que se encuentre a alguien que conozca el nombre del extranjero.
Mientras Turandot y sus guardias recorren la ciudad atemorizando a la gente en su afán de descubrir el nombre de Calaf, éste, posado en una escalera, contempla las estrellas y, seguro de su victoria, espera con ansia la llegada de la mañana. Llegado el alba sin que Turandot haya adivinado el nombre, Calaf le declara su amor, pero la princesa le ruega que parta, pero él rehúsa y le confiesa su nombre; Turandot, conmovida por su sinceridad, proclama que el verdadero nombre del desconocido es:
Amor.

Turandot  “Nessun dorma”  Puccini
¡Que nadie duerma!
¡Que nadie duerma!
¡Tú también, princesa,
en tu fría estancia
miras las estrellas que tiemblan
de amor y de esperanza!
¡Mas mi misterio
se encierra en mí,
mi nombre nadie sabrá!
¡No, no, sobre tu boca lo diré,
cuando resplandezca la luz!
¡Mi beso deshará
el silencio que te hace mía!
VOCES FEMENINAS
¡Su nombre nadie sabrá...
y nosotros, ay, debemos morir! ¡Morir!
CALAF
¡Noche, disípate!
¡Estrellas, ocultaos!
¡Estrellas, ocultaos!
¡Al alba venceré!
¡Venceré, venceré!



A veces no hace falta estar en París para disfrutar de un momento mágico.