25/10/11

Nessun dorma - Que nadie duerma

He aquí el relato y el significado de Nessun Dorma.

Pueblo de Pekín! Esta es la ley:

Turandot, la Pura, será la esposa de aquel que, siendo de sangre real, resuelva los tres enigmas que ella le propondrá. Pero el que afronte la prueba y resulte  vencido ofrecerá al hacha su cabeza soberbia.
Así reza el edicto impuesto por la bella pero fría y sanguinaria princesa Turandot y que ha llevado a la muerte a decenas de aspirantes subyugados por su inigualable belleza.
El príncipe Calaf se ha sometido a la difícil prueba y ha logrado resolver los tres misteriosos enigmas de Turandot. ¿Cuáles son?:

-¿Qué es lo que nace cada noche, muere cada amancer para renacer en el corazón? 
La esperanza.
-¿Qué brilla, es impetú y ardor como una llama, pero no es fuego? La sangre.
-¿Qué es como el hielo, pero te hace arder? El hielo que enciende tu llama: Eres tú Turandot.
Ahora le toca reclamar la mano de la fría princesa, quien ha quedado a merced del hasta entonces desconocido vencedor. Pero la derrotada princesa  rehúsa a cumplir con el juramento sagrado que la obliga a ser esposa del hombre que adivine sus enigmas, por lo que ruega a su padre, el emperador de China, que no la entregue al extranjero.
El desconocido príncipe, viendo temblar de miedo a la princesa por primera vez, le propone un enigma: “Mi nombre no sabes, dime mi nombre... dime mi nombre y al alba moriré”.
Nessun dorma (Nadie duerma) ¡Nadie duerma! Los heraldos de la princesa Turandot esparcen el decreto por todo Pekín. Nadie dormirá esa noche hasta que se encuentre a alguien que conozca el nombre del extranjero.
Mientras Turandot y sus guardias recorren la ciudad atemorizando a la gente en su afán de descubrir el nombre de Calaf, éste, posado en una escalera, contempla las estrellas y, seguro de su victoria, espera con ansia la llegada de la mañana. Llegado el alba sin que Turandot haya adivinado el nombre, Calaf le declara su amor, pero la princesa le ruega que parta, pero él rehúsa y le confiesa su nombre; Turandot, conmovida por su sinceridad, proclama que el verdadero nombre del desconocido es:
Amor.

Turandot  “Nessun dorma”  Puccini
¡Que nadie duerma!
¡Que nadie duerma!
¡Tú también, princesa,
en tu fría estancia
miras las estrellas que tiemblan
de amor y de esperanza!
¡Mas mi misterio
se encierra en mí,
mi nombre nadie sabrá!
¡No, no, sobre tu boca lo diré,
cuando resplandezca la luz!
¡Mi beso deshará
el silencio que te hace mía!
VOCES FEMENINAS
¡Su nombre nadie sabrá...
y nosotros, ay, debemos morir! ¡Morir!
CALAF
¡Noche, disípate!
¡Estrellas, ocultaos!
¡Estrellas, ocultaos!
¡Al alba venceré!
¡Venceré, venceré!



A veces no hace falta estar en París para disfrutar de un momento mágico.

 

7 comentarios:

  1. Que maravilla de canción!! para mi, sin duda, Pavarotti supera a Caruso con creces!!

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  2. Elena
    Pavarotti tiene algo que te llega al alma... puede ser que la clave sea que sentía lo que cantaba. Creo que Puccini también tiene mucho que ver, sólo hay que escuchar O mio bambino caro en un momento sublime de Kiri Te Kanawa.

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  3. Pues no...Oigan a Corelli....Por cierto sr Sangún, no existe el aria que usted dice, acaso sea " O mio BAbino caro"....Oh mi querido papi, en traducción libre

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  4. dejare esto por aqui

    https://www.youtube.com/watch?v=JrKLSLUiKNg

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  5. Señor Sangón; Desde que oí por primera vez está área, me encantó, es preciosa, pero cuando la escuché en el mundial Italia'90, fue algo maravilloso. Pero nunca supe lo que decía, hasta que encontré su blog, le agradezco enormemente su gran aporte. Gracias por darme la posibilidad de aprender.
    Saludos cordiales.

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  6. Bellísima... Eterna, prueba de que el hombre puede crear cosas tan maravillosas como la naturaleza misma sin reñir con nadie, ni nada.

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